Entender el problema no es suficiente. El diagnóstico también debe ayudar a tomar decisiones. Por eso analizamos el mercado, el cliente y la forma en la que la empresa compite.
Si entendemos dónde estamos, ¿cuál debería ser el siguiente movimiento?
El Método 360° define este cuadrante como el momento clave en que se construyen el cliente ideal, la propuesta de valor, el posicionamiento, la narrativa y la arquitectura de canales.